miércoles, 17 de septiembre de 2014

Variaciones de un dios profundamente enfermo

 


Fruto de una violación, la ninfa Liriope tuvo un niño llamado Narciso. La belleza del joven lo hizo ser pretendido por mujeres y hombres, a todos los cuales se negó. Cuando tenía 16 y mientras cazaba, la ninfa Eco se enamoró de él, pero su naturaleza le impedía hablarle y había sido maldecida con repetir siempre la última palabra que escuchaba.

Eco fue desairada por Narciso, y vagó dolida y amando con mayor intensidad, su cuerpo se puso flaco y perdió su belleza, sus huesos se hicieron piedra y el sonido de su voz repitiendo la última palabra que escucha es lo único que queda. Pero Eco no había sido la única despreciada, se elevó al cielo la petición para que Narciso sufriera la maldición de amar sin poderse adueñar de lo que amara. Temis la escuchó y concedió el deseo. 

Narciso se acerca a una fuente a beber y cuando lo hace mira su propia imagen, se queda pasmado ante su cuerpo, sus ojos, su cabello, su boca, su piel; se desea a si mismo y cuando trata de besar y abrazar su imagen ve que es sólo un reflejo, entonces deja de comer y dormir, pasa el tiempo mirándose con ansia insaciable, y sigue viéndose hasta que muere.

Sus últimas palabras son repetidas por Eco y Narciso sigue contemplándose en la Estigia; cuando se acercan para quemar su cuerpo encuentran en su lugar una flor de pétalos blancos.

A nivel psicoanalítico hay dos narcisismos: el primario, que es cuando el niño busca satisfacer sus necesidades, el niño se toma como objeto de amor, es como si el mundo girara alrededor de ellos. El narcisismo secundario, implica básicamente que tenemos un monto de energía, ese monto se lo dirigimos a un objeto. El equilibrio sano es un proceso de ida y vuelta de esa energía. Digamos un darse mutuo hacia cosas, estructuras y personas.

Una teoría habla de la figura de dios como la de un padre, un padre interiorizado, veamos una de las características que tiene este padre, como es interno está muy cargado, debe reunir en si un exceso de todo. Una personalidad narcisista padece de sentimientos de grandeza, como dice en Exodo 20: 2-5 “Yo soy el señor tu Dios. Yo te saqué de Egipto, del país donde eras esclavo. No tengas otros dioses además de mí. No te hagas ningún ídolo, ni nada que guarde semejanza con lo que hay arriba en el cielo, ni con lo que hay abajo en la tierra, ni con lo que hay en las aguas debajo de la tierra. No te inclines delante de ellos ni los adores. Yo, el Señor tu Dios, soy un Dios celoso. Cuando los padres son malvados y me odian, yo castigo a sus hijos hasta la tercera y cuarta generación” Acá es obvia la ecuación de te hago para que me agradezcas, mira lo que te di, agradéceme. 

El narcisista necesita ser admirado, el no serlo provocará una herida en su frágil personalidad que terminará como una depresión: Deuteronomio 10:17 dice: “Porque el Señor tu Dios es Dios de dioses y Señor de señores; él es el gran Dios, poderoso y terrible, que no actúa con parcialidad ni acepta sobornos”. El dios de la biblia es sumamente frágil y sensible, vean por ejemplo la forma en la que se enfurece por el amor a la fruta de una pareja de adolescentes desnudos y la forma en la que crea el escenario para sacrificar a su hijo, en el primer caso era desobedecerle a él y en el segundo era la muerte de un tercero. Un Narcisismo tan grave como en este caso no le importa el Otro.

El narcisista no deja pasar la oportunidad de humillar o superar al Otro: “Yo endureceré el corazón de Faraón, y os perseguirá; pero yo manifestaré mi gloria a costa de Faraón y de todo su ejército, y sabrán los egipcios que yo soy el Señor. Así lo hicieron." Éxodo 14:4.

También lo podemos ver en Deuteronomio 10:17 “Porque el Señor vuestro Dios es el Dios de los dioses y el Señor de los señores, el Dios grande, poderoso y temible, que no hace acepción de personas ni admite soborno."

El loco de los cielos:


Existía en la antigüedad la ecuación de problema mental=espíritu, incluso los judíos hablan de dos vasos en los oídos por donde entra la vida y la muerte, siempre que se habla de la presencia de dios esta se asimila a un gran viento. Viento que precede muchas de las manifestaciones divinas de la biblia.

Así que quien padece de un enfermedad tiene un contacto especial con un mundo arcano, el loco en la antigüedad no es un enfermo, sino un poseso.

El dios de la biblia es un personaje cuyas manifestaciones son nefastas y preocupantes, en el diluvio mata a mujeres embarazadas, ancianos y niños. Todo porque se arrepintió (Génesis 6:6), aunque el mismo había inspirado la frase de que jamás se arrepentía (Números 23:19).

Es preocupante la forma en la que cambia de opinión, o la forma en la que relaja sus reglas, por ejemplo castigando la conducta sexual (así lo interpretan) de Sodoma y Gomorra, pero permitiendo que las hijas de Lot se acuesten con su padre.

Moral y dios
Thomas Jefferson dijo: “Si hacemos una buena acción simplemente por amor a Dios y el convencimiento de que ello Le complace, ¿de dónde proviene la moralidad del Ateo?... Su virtud, pues, debe haber tenido otro fundamento que el amor de Dios.”

Existe un elemento ineludible en la vida de todas las personas, este elemento es el daño, cada sociedad ha sostenido una serie de costumbres que buscan el no causar daño innecesario, precisamente el origen de la palabra moral es el latín moris que significa costumbre.

Ahora pensemos de donde nace esta costumbre, tal y como ha sido demostrado por los etólogos a través de diferentes investigaciones, los animales sociales deben llegar a convenios intraespecie que aseguré que la supervivencia ha de ser mayor. Así que existen elementos propios de la especie que dice que todos nos cuidamos a todos.

Cualquier ser humano, como animales sociales que somos y con la ventaja del lenguaje articulado y complejo, va a reaccionar de forma instintiva a las necesidades de otros miembros de nuestra especie, o aún de otras especies. No necesitará un libro que le indique como libro de instrucciones lo que debe hacer, ya la evolución se encargó de programar en nuestros cerebros lo que debemos hacer.

A menudo se escucha el comentario que dice: cómo puede ser un ateo moral sino cree en dios? La respuesta es que el hombre no necesita a dios para ser moral, está en la naturaleza, por el contrario una persona que diga que lo que evita que sea un asesino en serie es que cree en dios es preocupante. Porque no mata porque sea bueno, sino por temor al castigo.

Esto específicamente es alejarse de la moralidad. La moralidad es un concepto para ayudarnos a vivir mejor, pero no es algo inamovible, por ejemplo recordemos los dilemas morales: Un tranvía descontrolado se dirige hacia cinco personas. Usted está en un puente sobre la vía y podría detener el paso del tren lanzando un gran peso delante del mismo. Mientras esto sucede, al lado suyo sólo se halla un hombre muy gordo; de este modo, la única manera de parar el tren es empujar al hombre gordo desde el puente hacia la vía, acabando con su vida para salvar otras cinco. ¿Qué haría usted?

Usted y su familia viven en un pais muy pobre. Se acabaron sus ahorros, no tienen alimentos y su familia muere de hambre. Un día, usted está tratando de encontrar algún tipo de comida para alimentar a su familia, cuando algo sucede. Usted encuentra un gran saco lleno de dinero que ha caído de la parte trasera de un camión. ese dinero sería una fortuna para su familia, pero hay un inconveniente obvio. Ese dinero obviamente pertenece a otra persona, y utilizarlo para su familia sería robar. Usted podría pedir un favor a su propietario, pero es seguramente no le creerá que es para su familia, entonces.. Devolvería el dinero, o lo tomaría para usarlo para su familia?

Usted es un paramédico que se dirije a ayudar a un niño agonizante que sufrió un accidente de coche. En el camino, un ser querido, que usted ama mucho, sufrió un accidente también y con asistencia médica puede que sobreviva. Sin embargo, si va a ayudar a su ser querido, puede que el niño muera y la otras ambulancias seguramente no llegarán a tiempo para ningun caso. ¿Usted qué haría: iría a ayudar a su ser querido o al niño? 

Y es que precisamente la moral pasa por lo racional, a medida que la capacidad cognitiva de un sujeto cambia con la edad de la misma forma lo hace la respuesta a estos dilemas.

Las prohibiciones de matar o la de robar existían en las civilizaciones mucho antes de la biblia o los israelitas, incluso en culturas lejanas de estas influencias. Me beneficia si trato a mi vecino con delicadeza, eso aumenta la probabilidad de que él me trate bien también. Yo ayudo porque eso aumenta la probabilidad de que me ayuden. No mato porque eso aumenta la probabilidad de que no me maten. No robo porque eso aumenta la probabilidad de que no me roben, etc.

Confucio lo expresó 500 años antes de Cristo “No hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti”. Una posición más moral que ahogar hombres, mujeres, niños y animales, todo porque alguien se arrepintió de lo que hizo. La primera (Confucio) posición implica no hacer daño, la segunda implica dañar para solucionar las cosas.

La moral atea:
La postura atea ofrece una ventaja, los ateos somos morales porque hemos llegado a la conclusión de que es lo más inteligente, no como forma de utilización, sino de convivencia, no estamos confundidos por el fatalismo de la voluntad de dios, por el pesimismo del pecado nos hace sufrir, por un sufre acá y disfruta de un cielo mañana que nos lleva a aprobar la injusticia, o por el orgullo de sufrir por Cristo. Es nuestra única vida y tenemos que ser responsables de lo que hacemos.

La madre Teresa dijo: “Pienso que el sufrimiento de la gente pobre es de mucha ayuda para el mundo”. El ateo dice que hay que acabar con las desigualdades de la gente pobre y evitar que esta sufra. No existe en la biblia un reconocimiento al derecho inalienable de los seres humanos, no existe en la biblia un reconocimiento a la vida, hay un mandamiento que dice no matar y luego dios se suelta a matar gente o a ordenar que mueran. En la biblia los seres humanos son pecadores que deben ser condenados, esclavos que deben someterse, son simplemente máquinas de alabar… Incluso Jesús hablaba de esclavos en sus parábolas y no criticaba la esclavitud, sólo los mandaba a no golpearlos con severidad; no importa que las traducciones “políticamente correctas” hable de sirvientes, lo cual no lo hace menos terrible.

martes, 2 de septiembre de 2014

Muriendo de Hambre Hoy y Subiendo al Altar mañana: La culpa y sus dividendos

Quiero hablar de un tipo específico de anorexia, no es la anorexia claramente relacionada con lesiones de la pituitaria[1], o el efecto secundario de un medicamento.  Me refiero a la anorexia nerviosa, tal y como es descrita en el DSM:

·         La persona rechaza el mantener el peso normal para su edad, trata de mantenerlo más abajo, generalmente un 15 %, aunque pueden darse extremos.

·         Miedo intenso a ser obeso (aun estando por debajo de su peso normal)

·         Alteración de la percepción del peso o la silueta

·         Amenorrea (ausencia de al menos tres ciclos menstruales, o cuando aparece la menstruación sólo con tratamiento hormonal)

·         En casos avanzados aparece un vello suave en el cuerpo, llamado lanugo

Esta enfermedad de por si complicada de tratar, adquiere la categoría de virtud, cuando se trata de ciertas santas católicas, algunas seriamente enfermas, pero elevadas a los altares.  Siempre se ha dicho que la anorexia es un subproducto de una cultura que ensalza imágenes de cuerpos estilizados, irreales en muchas culturas, o de las “religiones de la comida”.

Pero qué pasa cuando la enfermedad recibe la sanción eclesiástica y sus síntomas son símbolos de virtud y recato.  Santa Teresa de Ávila, por ejemplo, usaba una ramita para provocarse el vómito y así recibir la ostia sin miedo a rechazarla porque tenía el estómago lleno.

Y es que esta “santa anorexia” es el producto de un deseo de liberación de la mujer de una cultura eclesiástica completamente falocéntrica[2], básicamente la idea acá sería: no necesito de un hombre para comunicarme con dios, yo a través de mi síntoma puedo comunicarme directamente con él.  El ser sierva de dios es no ser sierva de ningún hombre, el conquistar (eso creían) mis deseos sexuales, el dolor o la fatiga era ser ama de sí misma.

Por ejemplo, la doctora de la iglesia, una de las más famosas anoréxicas:  Santa Catalina de Siena (Catalina Bonincasa), se casó con Jesucristo, el cual usó la piel cortada de su prepucio como anillo de bodas, y recibía, como esposa que era, comunicaciones directas.  Ella hacía penitencias tales como meterse espinas en la garganta para no comer o vomitar, o vencía el asco tomándose la pus de los enfermos.  Pío XII la declaro santa en 1461, Pablo VI la declaró doctora de la iglesia en 1970 y Juan Pablo II la nombró una de las santas patronas de Europa en 1999.

Otro elemento importante acá y que ha sido terriblemente productivo para la religión en especial la católica es la culpa.  Catalina Bonincasa fue la hermana 24 de 25 hermanos, su gemela sobrevivió unos meses (Giovanna), es conocido como existe un porcentaje de culpa que es arrastrada por los sobrevivientes. Años después su hermana mayor (Bonaventura) fallece mientras da a luz (1362), cuando Catalina tiene alrededor de los 15 años; a partir de acá, su familia enfila sus baterías al matrimonio de Catalina. A Catalina la quieren casar con Niccolo Tegliacci, el viudo de su hermana.  Cuando tiene 16 muere su hermana Nanna. Y su madre enferma y muere poco después.

Catalina le dirige una oración a dios:  Padre, esto no es lo que me prometiste, me dijiste que toda mi familia sería salvada. Ahora mi madre ha muerto inconfesa; te pido que me la devuelvas.  Esto es lo que quiero y no me moveré de acá hasta que no lo hayas hecho.

En el inconciente de Catalina ha ocurrido la muerte de las rivales edípicas, esto implica la satisfacción de un deseo pero también la culpa que trae este deseo aparejado, porque se trata del prohibido incesto.  Ya antes de esto la habían tratado de casar a los 12 años, Catalina se cortó el pelo y fue castigada por sus padres.

Sus padres terminaron “entendiendo” la actitud de Catalina y permiten que siga su romance con Jesucristo, le devuelven su cuarto privado donde Catalina se encierra 3 veces al día a flagelarse, una por sus pecados, la otra por los pecado de los vivos, y la otra por los pecados de los muertos.

A partir de los 16 años, la alimentación de Catalina es completamente austera, pan, agua y vegetales crudos, básicamente.  A ella nunca le gustó la carne y ahora incluso le repugna su olor.  Llamo la atención sobre esto porque tenemos una relación clara entre matrimonio, flagelación, carne y sexo.  Ya apuntada por Freud, por lo que no me detendré.

Es preocupante la forma en la que la culpa apuntala a la religión desde del principio de la misma.  Siguiendo la teoría, esta pobre mujer, cuya enfermedad la elevó a los altares, debe haber sufrido un fuerte trauma.  Viendo la sintomatología y la forma en la que el cuerpo habla por ellas, uno podría suponer que se trata de un trauma posiblemente sexual.

Si revisamos la vida de Catalina, nunca se discutió al respecto, el interés de la iglesia estaba en declarar si estas manifestaciones eran de dios o del diablo.  Precisamente se rescata el elemento de la mujer que habla mediante el síntoma en una sociedad que no se lo permitía.  Lastimosamente el sufrimiento, la culpa y la enfermedad mental siguen menudeando en los santos modernos, como la terriblemente perversa Agnes Gonxha Bojaxhiu.



[1] La enfermedad de Simmonds, descrita en 1914, implica lesiones destructivas en la pituitaria.
[2] Modelo social en la que se privilegia lo masculino como aquello que otorga sentido

miércoles, 18 de junio de 2014

Con dios me acuesto, con dios me levanto, con otros es pecado…


El sexo suele ser algo que horroriza a la iglesia católica, así que  aproximadamente 300 años luego del nacimiento de la iglesia, años más, años menos, un grupo de curas de alto rango decidió que la mejor forma de servir a dios era mediante la negación de la carne, y hacerse célibes.  Optando así por la represión; mecanismo de defensa, que por definición, está condenado al fracaso.

El mecanismo típico de la represión es como se sigue:  un contenido no aceptado o aceptable, debido a su contenido sexual o moral, es llevado a las profundidades del inconsciente, eso no lleva a ver, como decía Freud, que todo lo reprimido es inconsciente, aunque no todo lo inconsciente es reprimido.

El imaginario social ha aceptado, sin embargo, que el cura tiene una especie de visto bueno divino que implica que la sublimación será automática, una especia de concesión divina que se da por sentado…  Aunque el fracaso de la misma a escala vaticana es evidente

La sublimación implica por su parte que existen deseos que se convierten en algo inocuo, es decir que lo impuro se va por vías de mayor pureza.  Entonces el cura ya no tiene sexo, si no que toda esa energía se va en ayudar a la gente… en teoría.  Como dice la canción de Garfunkel and Oates:  “Thanks god I´m holy”, que vendría a significar, gracias a dios que estoy bendita, pero también su pronunciación se acerca a la expresión gracias a dios que tengo hoyos.

De poco vale que Vergoglio se desgañite ensalzando el celibato, la cruda realidad es que los curas mantienen una vida sexual activa, y que, sospecho, esa represión, mantiene altos niveles de neurosis entre las castas sacerdotales.

Y es que basta con escuchar las expresiones trasnochadas de muchos curas para darse cuenta de que el asunto es grave.  No es casual que dios mantenga esa preocupación obsesiva y enfermiza sobre los y las compañeros y compañeras de alcoba de la gente.  Al fin de cuentas es creación de los hombres y dado que sus representantes tienen semejantes rollos sexuales, pues él los tendrá.  Y es que si piensan, a dios no le importa que niños mueran de hambre, le preocupa que los judíos no se corten el prepucio.  Es algo así como un urólogo cósmico…

viernes, 21 de febrero de 2014

Nostra Maxima Culpa, las culpas de una iglesia pedófila

Hemos hablado de Dios, de la Iglesia, de la humanidad de hoy y, sobre todo, del hecho que la Iglesia somos nosotros mismos y que en este camino debemos colaborar todos
Benedicto XVI


Imagino que mucha gente conoce el documental Mea Maxima Culpa, de ahí sale el título de este post. Durante años la iglesia católica ha tratado de mostrar que los escándalos en los que a menudo se ve en vuelta, no son los miles que se reportan sino un puñado insignificante que, según ellos, de ninguna manera entorpece la monumental obra social que realizan, algo así como “bajas aceptables”, por ejemplo hablan de 42 condenas en 50 años, y que el mal accionar de un puñado de curas no puede disminuir la labor de cientos de miles por el planeta.

Claro que el asunto se les complica cuando vemos que miles de estos casos no llegan a juicio, cuando se les recuerda que la arquidiócesis de Boston se fue a la quiebra luego de pactar muchos casos (más de 42 sin duda) y gastar muchos dólares.

El asunto es como se maneja la culpa, si pensamos en la complicidad esta es una figura que envuelve a la persona sin cuya cooperación no se hubiera cometido el delito, se divide en dos: el cooperador necesario; que es el sujeto sin cuya cooperación el delito no se hubiera efectuado; y el cómplice propiamente dicho, es decir, el sujeto que es aquel sin cuya cooperación no se hubiera cometido el delito. Para poder hablar de complicidad debe hacer concurso de voluntades, es decir un acuerdo antecedente (anterior al hecho), concomitente (durante el hecho) y subsiguiente (acuerdo para que el comete el crimen actúe a posterior.

Si la iglesia católica, y según sus principios, entiendo como tal a todos los feligreses, ha conocido previamente el actuar de algunos de sus curas a la hora de abusar sexualmente de niños y niñas, sabiendo incluso que algunos de ellos presentaban actitudes pederastas desde el seminario, cumple con el requisito de ser antecedente, si ha mantenido en sus puestos a los curas implicados, permitiendo que lo sigan haciendo y culpabilizando a las víctimas en su intento de aparecer como santas palomas, cumple con el requisito de ser concomitente, y si en lugar de llevar al implicado ante las autoridad o al menos dejar que las autoridades investiguen, colaborando con ellos y abriendo sus archivos, los cambia de parroquia para que sigan en lo mismo, cumple con el requisito de ser subsiguiente. Si un feligrés da dinero a esa iglesia, entonces ayuda a mantener este sistema. Por lo tanto no se daría el hecho si el feligrés con su dinero, trabajo y apoyo no lo hiciera posible, así que sería moralmente cómplice. Aunque legalmente no lo sea, porque no todo lo legal es justo…

Cuando el cura abusador manipula su realidad, o piensa que su santidad lo resguarda de lo perverso estamos frente a una vertiente psicopática, el daño social que produce nos ubica en una vertiente sociopática, es decir que el cura abusador reúne en uno sólo dos características de lo criminal.

Por lo tanto la culpa viene del afuera, de la mirada, porque el autor, al estar ubicado en lo psicopático lleva la culpa a la no existencia. Si acaso siente culpa, siente que traicionó algún principio de mater et magistra o de su sacerdocio, no siente culpa por hacer hecho pedazos la vida de una niño. Por otro lado la mayoría de los fieles se ubica del lado neurótico, en el mismo el placer se paga caro, se sufre, se accede al goce a través del dolor y la culpa. No sería entonces el cura abusador el lugar desde el cual se puede vivir un goce sin tener que sufrirlo. No sería el cura abusador una muy necesaria satisfacción vicaria?

Cumple el cura abusador con otro requisito, la marca de la perversión, donde se goza de manera directa, el goce es impulso que todo lo embarga y la supremacía. Ni siquiera el mandato del padre muerto elevado a dios es suficiente. En el neurótico el acceso al goce es indirecto generalmente, en primer lugar es la satisfacción del síntoma, el beneficio primario de Freud, la representación pulsional que adquiere una muy supuesta pureza, suficiente para el superyó, en el abuso al niño vuelve el deseo de lo reprimido, vuelve la postura que vemos dibujada en “Pegan a un Niño” de Freud. Por eso el creyente escribe insultos como respuesta, por eso se engaña, por eso opone la inocencia de algunos frente a la culpabilidad de otros. Es este un obvio mecanismo de defensa? Pero por definición el mecanismo de defensa fracasa, quizá la imparable caída de la iglesia católica sea un símbolo del fracaso…

Expone Lacán que el neurótico se angustia ante el deseo del Otro, por motivos harto conocidos no explicaré esta transformación en angustia, en especial porque ya lo he hecho en otros post, así que satisfago el deseo de hacer que la gente lea. Por eso el cura abusador no necesita de la religión, no necesita del jefe en Roma, de los trajes caros, de la vida lujosa o de su dios; su complemento natural es el fiel complice.

Esto da harta cuenta de la necesidad del hombre de crear una religión y por consiguiente de inventar a dios.

viernes, 30 de agosto de 2013

Acercamiento psicológico a Pelicula “Release”

Este es un artículo de mi colega, el Doctor Javier Rojas, que siempre con su clara visión hace una muy interesante reflexión sobre una obra de cine:

El contenido del presente ensayo procura hacer conexiones desde la dimensión psicoanalítica y la vivencia subjetiva de algunas escenas de la película “Release” (2010). La cinta narra la historia de un drama carcelario que hace una interesante reflexión de los fantasmas que atormentan a sus protagonistas, señala la importancia de la libertad, de las segundas oportunidades, del amor (a un hermano y a una pareja) y de la fuerza de la pasión. También hay una mirada crítica hacia la corrupción existente en las cárceles y la doble moral de la iglesia. A nivel técnico debe destacarse la sensación de encierro y claustrofobia en que nos trasmite la película - nunca miramos la cárcel- siempre estamos en la cárcel mirando el cielo o el alambre de púas o por medio de las barras que distancian la liberación.

La primera escena de la película se muestra a Jack y a Martin levantarse abruptamente tras el ruido ensordecedor de una de las alarmas de la prisión. La cinta narrará en las escenas siguientes los frecuentes sobresaltos de los protagonistas principales que luchan por su unión secreta. La única constante en sus vidas será la naturaleza del amor que será un perfecto amortiguador para contener la brusquedad de los golpes del ambiente carcelario.

El psicoanálisis le atribuye una gran importancia a la sexualidad en el desarrollo y en la vida psíquica del ser humano (Kaufmann, P.1996.p.3). No existe la sexualidad disgregada de la persona. Esto significa que la sexualidad en el ser humano no es algo instintivo. Se trata más bien de una dimensión constitutiva de la vida. La identidad sexual es una de las tantas identidades que se desarrollan, al igual que la identidad social, laboral, entre muchas otras. La sexualidad es algo propio al placer. En el psicoanálisis se parte de la premisa de que lo ligado al placer tiene un carácter sexual.

Desde el inicio de la película se transita al espectador por múltiples pasillos que le permiten el ingreso a la prisión. El recorrido supone el aislamiento afectivo y social, una clara pérdida de roles sexuales, familiares y sociales, y produce un deterioro de la identidad y de la autoestima. Usualmente el comportamiento es supervisado continuamente por los funcionarios de la prisión y corregido dominantemente por un sistema de normas formales que le exigen una subordinación que llega a lo servil y que invaden la intimidad. Como consecuencia se desarrolla un código de normas y valores en contra de las normas y fines oficialmente declarados por la institución. Desde el principio se aprecia como el protagonista es despojado de sus envestiduras como sacerdote y es obligado a desnudarse en presencia de la “mirada juiciosa de los otros”.

En el sistema social de los internos de prisión hay pocos roles y status y una vez asignados, son mantenidos con una gran presión grupal. En la posición de líder se encuentran los internos con larga experiencia delincuencial y penitenciaria que cumplen largas condenas por delitos de robo y/o violencia. En los más bajos, se encuentran los internos físicos y psíquicamente débiles o perturbados, siendo objeto de aislamiento y rechazo los violadores, sobre todo los de niños, y los delatores. Sus compañeros de prisión creen que que Jack ha sido condenado por pedofilia y comienzan a sembrar la semilla de la duda en la mente de su compañero de celda adolescente, Torre. Después de rescatar a Torre de una paliza Jack ahora se convierte en la presa de los reclusos.

En la película se muestra la violencia como parte de la cotidianidad carcelaria, Jack fue objeto de un ataque. Las causas de la muerte de Jack son claras, se trata de un rechazo de una sociedad a una forma de ser. Probablemente las personas de la cárcel, encabezadas por su líder “notaron” ciertas conductas de Jack que los hicieron concluir que se trataba de un homosexual o un opositor al sistema y decidieron agredirlo e instigar a su compañero de celda hasta provocar la muerte de una manera violenta. El recién llegado (Torre), desprovisto de todo, desorientado y lleno de temor, puede finalmente ceder a los deseos o manipulaciones de su ocasional protector. En la mayoría de los casos se rebela, entonces, en el momento oportuno, se pasa directamente a la violencia.
Estos líderes de la cárcel se sienten expulsados por la sociedad, optando por la delincuencia como forma de vida conscientemente elegida. Con respecto a los funcionarios de vigilancia y estructuras de poder muestran una clara actitud de abierta manipulación que se puede evidenciar con una clara conducta de tolerancia y permisividad con la subcultura carcelaria. Como ejemplo de lo anterior se observa a la “Jefa” con altos niveles de insensibilidad hacia los procedimientos realizados al interior de presidio y ejerciendo acoso moral hacia los subalternos. Se destaca la importancia del diploma que esta colgado en la pared y como el mismo en forma simbólica recibe los embates de la construcción del poder.

Los valores y actitudes de la subcultura carcelaria son bastante comunes y universales a todas ellas, adoptando la forma de un "código del preso". Dicho código está integrado por normas que constituyen severos modelos de conducta para los internos, normas establecidas para defender los intereses de los reclusos y en oposición a las reglas oficiales de la prisión. El principio fundamental es que nada de lo que sucede entre los internos debe saberse por los funcionarios; la norma clave, es la de no delatarse. En la cinta se expone claramente el valor que adquiere el saber mantener la calma y la frialdad ante discusiones y peleas, reaccionando violentamente sólo ante una clara provocación. Se aprecia que los presos deben compartir los recursos escasos explotando a los demás presos. Se debe mantener la integridad siendo resistente, duro, aguantando las frustraciones y peligros de la prisión con valore y dignidad. La norma más proclamada es la hostilidad, rechazando el esfuerzo y el respeto a la ley como formas de conseguir el éxito. El líder de la banda Max, sin embargo tiene objeciones y busca arruinar la relación y manipula la institutriz, Heather para en suspensión a Martin por mala conducta después de revelar el asunto. Solo y vulnerable Jack es ahora atormentado y perseguido por Max que se venga de él.

A nivel simbólico se destaca la impresión de un tatuaje en la piel del protagonista. El mismo funciona como una identificación propia camuflada que llevará la durante toda su vida. El tatuaje se encuentra grabado en una parte de la piel que no se encuentra disponible a la mirada de otros. El juego parece ser, estar, sin ser visto… Es como una vivencia de completitud (el tatuaje pasa a formar parte del propio cuerpo).

La película nos revela parte de los sueños del protagonista principal, en el mismo se observa como corre por las praderas y poco a poco se libera de sus ropas. Me parece que un elemento clave en el sueño es el deseo intenso de “liberarse” del algo que lo atormenta y aprisiona. Sera otra vez liberarse de las envestiduras que lo aprisionan y sostienen o será más bien el estar dentro de la prisión le permite la libertad ambicionada. Los sueños y pesadillas, con la apertura a los espacios soleados que es una propuesta al deseo de liberación de los intérpretes.

“Reléase” examina las tensiones que existen entre la vivencia de prácticas homosexuales, frente al deseo por lo prohibido y sus efectos. Se vive como un secreto envuelto en un velo y que lo protege y sostiene frente a la violencia del entorno.
La cinta narra como los protagonistas, Jack y Martin luchan por su unión secreta. Se ven varias veces, pero cuando están juntos se vierte entre ellos una gran atracción física y un deseo de estar juntos a pesar de los riesgos. La única constante en su vida es una fuerza de la naturaleza, el amor que es como un gran secreto escondido detrás de las puertas de la celda.

La teoría psicoanalítica ubica la etiología de la homosexualidad en la salida del complejo de Edipo, y el tipo de identificaciones que logra hacer el individuo en esa fase libidinal, habiendo quedado el sujeto homosexual fijado a su madre, con una intensidad inusualmente grande, sin abandonar este objeto en la etapa puberal (etapa en la que debería permutar a la madre por otro objeto sexual) identificándose de esta manera al objeto. Este es introyectádo a su yo. El amor hacia la madre no puede proseguir el ulterior desarrollo consciente, y sucumbe a la represión.

El largometraje describe como Martin confiesa a Jack como desde que lo viopor primera vez pudo percibir algo más allá de su “halo”. Por su parte Jack le menciona que únicamente antes había percibido esos sentimientos relacionados con la vocación sacra. En ambos casos se asume una identidad que implica una coincidencia entre los deseos, sentimientos, actos y conciencia, que culminan en la aceptación de la homosexualidad.

La mayoría de lecturas consultadas señalan que hoy en día no es posible cambiar la orientación sexual de las personas. Las mismas destacan que el soporte terapéutico debe promover que las personas homosexuales al igual que las heterosexuales lleven una vida sana y con el mínimo de conflictos con la sociedad en la que viven. Cabe señalar que la enorme mayoría de homosexuales que visitan al psicólogo no buscan cambiar su identidad sexual, sino lo que suelen solicitar es ayuda para aceptarse a sí mismos y convivir armónicamente con las personas que no son de su misma orientación.

Rattray (1954), señala que a partir del siglo IV, antes de Cristo, en el mundo clásico se verifica una represión creciente de la sexualidad y un desarrollo del sentimiento de culpa, factores que facilitaron el triunfo del concepto hebreo, más represivo sobre el sexo, en comparación con el concepto griego. Según los griegos, la naturaleza sexual de todo ser humano contenía elementos tanto homosexuales como heterosexuales. ¿Pero podrá la represión actuar en la verdadera orientación sexual? Aunque quizás si se pueda. Al respecto quedan dudas sobre la moral interna se lo permitirá (dependerá del grado de represión generadora de culpas y temor).

En esta perspectiva se pueden llegar a utilizar fantasías homosexuales para llevar adelante su sexualidad heterosexual. Es así como muchos hombres y mujeres homosexuales contraen matrimonio con mujeres y viceversa y no sienten, ni nunca sintieron, atracción sexual por ella o por ellos, aunque si puede establecer lazos muy fuertes afectivos. Hasta podría existir un tipo de amor entre ellos.

El personaje principal manifiesta que su primer amor fue Jesús y de hecho se casa con la Iglesia mediante un voto sacerdotal. Se trata de un intento de represión de hombres que padecen de aquello que desconocen y niegan de sí mismos. Jack admite haber evadido sus sentimientos mediante la dedicación profunda a la música eclesiástica.

Es el momento de poner el acento en la compleja conflictiva a la que está sometido quien se descubre ya en su identidad homosexual. Se trata de la lógica de sentirse diferente. Esta violencia simbólica es atravesada por las diversas formas de violencia verbal y/ o física avaladas por la cultura. Comparto lo señalado por Sullivan (1953) desde el punto de vista culturalista en donde hace énfasis en las restricciones y en los sentimientos de culpa hacia la heterosexualidad sentidos, durante la infancia como posible causa de la homosexualidad.
Parece ser que Martin deseaba a su amigo de su mismo sexo sin darse cuenta. También Jack mantuvo una relación homoerótica sin haber tenido una idea clara de lo que era. Esto significa que no siempre hay conciencia de los sentimientos y deseos, e incluso, como se evidencia en la película, ni siquiera se sabe en que momento ocurren. Un componente básico de esta formula es la atracción sexual, específicamente genital.

Hay una condena hacia lo diferente, lo que no cumple con los ideales familiares y sociales. Una mirada desde la culpa que perturba y distorsiona la constitución del individuo. Cambiar los valores del súper/yo es sentido como romper con los seres que han sido más importantes para la persona y no sólo es la culpa lo que está en juego sino de la angustia de la separación.

La película retoma de nuevo el debate sobre el tema de la vida y de la muerte en condiciones de terminalidad. Es aquí cuando chocan dos posiciones una con buen soporte religioso y que considera que la vida es un don y la otra que afirma que terminar con la vida es una decisión personal.
La asimetría de las posturas hace que el protagonista se sumerja frente a fantasmas atormentadores. Mediante los sueños y pesadillas y mecanismos compensatorios de proyección logra tramitar la carga represora que le permite liberarse del sentimiento de culpa imperante.

La cinta deja ver en forma intensa expresiones de excitación erótica, es posible que el enamoramiento que se gestaba se disfrazara en forma de cercanía y de dependencia. Esto se aprecia en momentos previos a los encuentros sexuales. La relación sexual partió de la esfera genital a la afectiva. Al terminar la jornada carcelaria deben buscar el espacio con la premisa de la discreción. Se exigen a sí mismo, mediante un pacto implícito, volverse invisibles. Se obligan a sí mismo a llevar una vida disociada a no mostrar sus afectos.

Más allá de lo singular de la historia de cada sujeto, el homosexual tiene aspectos emocionales con el que tiene que lidiar. La pareja debe buscar espacios de encuentro distanciados de sus familias. La pareja se sostiene sola sin vínculos sociales. Al final de la película se denota la idea fantasiosa de Jack de una vivencia en pareja tropieza con las reglas morales de sus compañeros. Se aprecia como en la escena de la enfermería Jack recibe con asco de un compañero las cartas de amor de Martin.

Después de una etapa de exploración se intenta crear una pseudopareja. La misma se caracteriza por sentimientos encontrados, expectativas poco realistas, malentendidos, discusiones y sobretodo dependencia e idealización. El proceso es difícil tomando en cuenta las circunstancias; no existen modelos que seguir, sobre todo que ambos tienen vivencias heterosexuales.

En la película hay varios momentos de encuentro de la pareja en el que ambos se muestran libres de ataduras. El no reconocimiento y desvalorización religiosa y social lo vuelve más vulnerable. El estado emocional resulta de la representación de sí mismo, de sus ambiciones e ideales, y de su conciencia crítica.
La homofobia cumple otra importante función. Esto es negar en sí mismo toda tendencia homosexual (Castañeda, 1999). Los deseos son proyectados hacia afuera y depositados en los demás. La homofobia internalizada hace que la homosexualidad se vista de estereotipos, la transforma en parodia, chiste y sobretodo en violencia.

Entre las iglesias cristianas existe una gran diversidad de opiniones y prácticas en relación a las personas homosexuales. La mayoría de las denominaciones cristianas, y muy especialmente las mayores de ellas, la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa rechazan de plano la práctica de relaciones homosexuales basándose en la tradición cristiana al respecto, como asimismo en la interpretación tradicional y literal de los textos del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento sobre el tema. Otras vertientes cristianas también rechazan cualquier aproximación no condenatoria al tema de la homosexualidad, entre ellas destaca la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y las denominaciones evangélicas adheridas al movimiento del fundamentalismo cristiano.

La existencia de obispos gais en la Iglesia Católica, la anglicana y otras tradiciones es una cuestión históricamente documentada, aunque jamás, hasta muy recientemente, considerada lícita por ninguna de las denominaciones cristianas. La actividad homosexual se realizaba en secreto. Cuando se hacía pública, la respuesta oficial podía variar desde la inacción hasta suspensión en el ejercicio de los cargos ligados al sacramento del orden.

La película polariza frecuentes momentos de luz radiante y de oscuridad. Los mismos en ocasiones son simbolizados con el encendido y apagado de velas. Para la Iglesia Cristiana las velas simbolizan la luz del mundo en momentos de oscuridad.
Para Mejía-Iturriaga, la Iglesia es una estructura de poder que goza de por sí de privilegios legales, económicos y de impunidad. Desde esa visión en la última escena de la película la iglesia intenta ofrecer un espacio de “liberación” desde una posición de sometimiento, de manipulación y de abuso en general desde una óptica de una autoridad incuestionable. Es en ese espacio en donde se aprecia un claro movimiento de “liberación” y en donde Jack se sostiene adecuadamente.

José Rodríguez, periodista español experto en temas religiosos, realizó una investigación para obtener conclusiones estadísticas sobre la conducta sexual del clero católico que publicó en su libro La vida sexual del clero, Rodríguez encontró que entre los sacerdotes en activo, “95 por ciento de ellos se masturba y 60 por ciento tiene relaciones sexuales”. Dentro del grupo con vida sexual activa, “53 por ciento prefieren mujeres adultas y 21 por ciento varones adultos”. Esto significaría que 74 por ciento de los religiosos con vida sexual activa no cometen delitos contra menores… quedando 26 por ciento que sí entra en la categoría de pederastas. Según Rodríguez, siguiendo con las estadísticas del grupo sexualmente activo, “14 por ciento tiene algún acercamiento sexual con menores varones y 12 por ciento con menores mujeres”. Es importante hacer énfasis en un dato que el gran público (esto es, los no especialistas en sexología) pasa por alto a la hora de sacar conclusiones: “El hecho de que un pederasta cometa abusos contra un menor varón no significa que su preferencia sexual sea homosexual, lo único que indica es que está ejerciendo una relación de poder de tipo sexual sobre una víctima que se encuentra dentro de su dominio”. Esto mismo sucede en cárceles, ejército, internados o incluso familias. “En 26 años de carrera he atendido a muchos niños que han sido objeto de abuso por heterosexuales”, porque los pederastas abusan principalmente “de infantes cercanos a ellos”.

El despertar de las acciones fatales cerca de Max, Jack mantiene la cabeza gacha y espera su hora confortado por las cartas de amor y apoyo de Martin. Con el final de su condena en la vista Jack se alista para una nueva vida y un nuevo comienzo con Martin. Por fin podrá liberarse.

Muchas de las actuaciones que se plantean no sólo intentan poner fin a la discriminación sino que pueden ser un modo de expresar y al mismo tiempo de rebelarse ante las heridas simbólicas experimentadas.Se opera un cambio en Jack, hay indicios que demuestran que está parado en otro lugar. Pareciera que es el momento de “liberarse” y no precisamente por no estar encarcelado. Parece que ya no lo atrapa la sociedad, se salió del guión de la Iglesia. Cuando ya recorrió una y mil veces el laberinto del pecado todo parece reducirse a un círculo vicioso, la culpa ya no le alcanza. Todos esos intentos por recomponer a su yo ya no le funcionan, su existencia yoica se ve atravesada por el deseo y enfrentada a su inconsistencia.
Ahora que reflexiono me pregunto si como terapeutas estamos haciendo lo suficiente para que muchas personas confundidas puedan encontrar la luz del entendimiento y dejen de lamentarse por su suerte y empiecen a hacer algo por sus vidas.

Release no solo trata de la liberación sexual, se trata de una liberación total del individuo. Se trata del amor que es incondicional, que conduce a una liberación que desafía las emociones de todos. Es sobre el amor, es una historia de amor y es sobre el miedo, el prejuicio, la ignorancia y sobre todo de la inocencia.
Bibliografía.
Castañeda, M (1999). La experiencia homosexual. Ediciones Paidos ibérica. México
Freud, S. (1911). Puntualizaciones psicoanalíticas sobre un caso de paranoia (Dementia paranoides) descrito autobiográficamente (caso Schreber). En Obras Completas, Tomo 12, Buenos Aires, Amorrortu, 1995
Freud S. (1905). Tres ensayos de Teoría Sexual. En Obras Completas Tomo VII.
Freud, S. (1920). Más allá del principio del placer. En Obras Completas Vol. XVlll.
Foucault, M. (1976). Historia de la Sexualidad? La Voluntad de Saber, Vol. I, RJ: Graal, 1977
Gómez, María. (2007). Violencia, homofobia y psicoanálisis: entre lo secreto y lo público. Revista de Estudios Sociales No. 28.Bogota, Colombia. Consultada el 23 de marzo, 2009. Disponible en: http://res.uniandes.edu.co/pdf/descargar.php?f=./data/Revista_No_28/06_dossier4.pdf.
Harry, J. (1990). “Conceptualizing Anti-Gay Violence”. Journal of Interpersonal Violence, 5.
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Kinsey, A. C. et al. (1998). Sexual Behavior in the Human Male.Philadelphia: W.B. Saunders; Bloomington, IN: Indiana U. Press.
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Laplanche, J. & Pontalis, J. (1968). Diccionario de Psicoanálisis. Buenos Aires:
Rattray Tayl (1954) Sex In History. First published in 1954. Consultada el 21 de marzo, 2009. Disponible en: http://www.ourcivilisation.com/smartboard/shop/taylorgr/sxnhst/index.htm
Sullivan, H (1953) Interpersonal Theory and Psychotherapy (Makers of Modern Psychotherapy)

viernes, 9 de agosto de 2013

El insulto del creyente: yo me amo aunque sea afuera

“Amarse a uno mismo es el principio de una historia de amor eterna.”
Oscar Wilde

Cuando veo los comentarios a los artículos de periódico o a los videos de YouTube me llama poderosamente la atención ver como los “creyentes” no se andan con medias tintas para recetar condenaciones eternas o cosas más prosaicas como insultos, falacias ad hominem, o terrenales golpizas, enviadas a otros sitios, recuerdos a la madre o cosas así.

Si vemos la historia encontramos cruzadas, personas quemadas, torturas o en la actualidad asesinatos en el banco vaticano. Bergoglio actuando humilde por fuera y viviendo en un palacio, o hablando de pederastas ante la prensa pero sin cambiar las leyes atrasadas que los encubren. Todo muy rebuscado a mi entender.

Me pregunté porque se daba esto en una religión que (en buena teoría) está basada en el amor, y que incluso define a su dios como tal pero tan llena de odio y engaños, y se vinieron a la mente varias cosas:

• Dios es amor (esto es algo afirmado por ellos)
• Dios es una creación de la mente
• Enamorarse es narcisista
• Cuál es la metapsicología del enojo del creyente?

Ya Freud nos decía que el enamoramiento se parece más a un comportamiento anormal que a uno normal. Para muchos es común ver conductas que nos llevan a preguntarnos si alguien no ve la evidencia o es ignorante. Creo que esto describe muy bien el problema.

Siempre lo que hacemos no es más que una reedición de cosas que ya hicimos antes, me explico, yo siento angustia basado en la respuesta fisiológica y afectiva que tuve frente a una situación específica en mi pasado. Generalmente en la niñez. El concepto de dios por lo tanto es también una reedición, una que sospechosamente es acorde a nuestra idea y a nuestros deseos. Es así que vemos creyentes que afirman que dios no puede ser conocido, pero no dudan en dar características del mismo.

Pero esto no explica el modelo en sí, pensemos en nuestra forma de amar, según lo que dije está basada en lo primero que amamos; psicoanalíticamente hablando sería poner un monto de energía en otra parte, esta “transferencia” energética es lo que se llamaría poner la libido en un objeto, nadie es ajeno a esa sensación de vacío que sigue a una ruptura. Técnicamente le diríamos Narcisismo. Como en la leyenda griega Narciso se convierte en objeto de su amor, pone a su yo como su máximo ideal. Lacán lo pone en un espejo, él dice que hay un momento en el que yo me veo como objeto de amor (narcisismo primario) y que a partir de esta fase en sucesivas diferenciaciones yo llego a amar a los demás, osea a poner el objeto fuera (narcisismo objetal).

Ese objeto amado que somos nosotros mismos es omnipotente, en tanto y cuanto no hay nada más digno de amor, la imagen del musulman que se amarra una bomba en el estómago y se mata por la gloria de Allah se me vino a la mente. La imagen de dios sacrificándose a si mismo en la figura de su hijo, para alcanzar el perdón por los pecados que el mismo condena adquiere ahora una nueva lógica.

No es casual que en las psicosis se verifique un retorno de la libido hacía sí mismo. Pero la mayoría de los creyentes no son psicóticos (así vean apariciones en manchas de orina), lo cual nos da la licencia de pensar que este narcisismo no se queda en ellos. Lo tienen que poner fuera, en una figura que te de afecto y que te dé la ley, osea en un papá, un padre dios.

Nos enfrentamos ahora con el concepto de pulsión, no lo elaboraré mucho, creo que ya lo explique anteriormente http://psicotiko.ticoblogger.com/2011/07/mi-concepto-de-pulsion.html . La pulsión busca satisfacerse y en circunstancias normales y adultas, busca un objeto que le de esa satisfacción, es decir un objeto de amor, recordemos que se trata de un objeto reencontrado, lo amamos siguiendo el modelo de amor, es decir nosotros.

El creyente ama a dios tanto como se ama o se amó a sí mismo, cuando alguien aparentemente rechaza a dios en realidad lo está rechazando a él. Por lo tanto se enoja, tanto como si fuera rechazado en una relación amorosa.

El amor, y el amor a dios no es la excepción, sigue una serie de identificaciones, digamos que es como el sedimento que quedan de sus elecciones de objeto. Estas elecciones se dieron en forma ambivalente: amo a mi mamá porque me hace la comida, pero la odio cuando no me deja salir a jugar… Osea son relaciones amor – odio. Pero qué pasa si mi mamá se muere, entonces a pesar de que me disgusta que me haya dejado no resultaría inteligente o “normal” el enojarme con un muerto. Así que necesito descargar en otra cosa, ya sea enojarme con los demás o enojarme conmigo mismo y atacarme (depresión).

Si tengo algo que reprochar al objeto de amor, lo cual siempre existe, porque el amor es ambivalente, se lo remacharé a otra persona: yo no puedo insultar a dios, él podría enojarse y castigarme… pero a este ateo de m… si puedo insultarlo. Parodiando a Lacán diríamos que no es correcto decir como Nietzsche que dios ha muerto, lo correcto sería decir que dios es inconsciente, lo cual rescata su creación humana.



jueves, 1 de agosto de 2013

No puedes ser feliz si no tienes fe: Les invito a ver mi dragón o la vergüenza de quedarse sin argumentos

Es difícil, casi increíble escuchar a alguien que sale con semejante argumento, pero aún hoy con tantos medios para educarse, hay gente que lo hace. Yo personalmente no tengo problema alguno en decir no sé, o no puedo explicar porque creo que algo es de determinada forma o aceptar que me equivoco, pero hay gente que se le hace un mundo este asunto. Si alguien es competitivo lo verá como victoria y si no lo es como ignorancia. Yo pienso por regla que cuando una persona recurre a algún argumento ad hominem como decir que no eres feliz sin fe es que ya no se le ocurre que decir, digamos que es su tabla de salvación.

Me gusta este ejemplo que da el Doctor Carl Sagan, en el libro El Mundo y sus Demonios, es el famoso Dragón en el Garage: “«En mi garaje vive un dragón que escupe fuego por la boca». Supongamos que yo le hago a usted una aseveración como ésa. A lo mejor le gustaría comprobarlo, verlo usted mismo. A lo largo de los siglos ha habido innumerables historias de dragones, pero ninguna prueba real. ¡Qué oportunidad!
—Enséñemelo —me dice usted.
Yo le llevo a mi garaje. Usted mira y ve una escalera, latas de pintura vacías y un triciclo viejo, pero el dragón no está.
—¿Dónde está el dragón? —me pregunta.
—Oh, está aquí —contesto yo moviendo la mano vagamente—. Me olvidé de decir que es un dragón invisible.
Me propone que cubra de harina el suelo del garaje para que queden marcadas las huellas del dragón.
—Buena idea —replico—, pero este dragón flota en el aire.
Entonces propone usar un sensor infrarrojo para detectar el fuego invisible.
—Buena idea, pero el fuego invisible tampoco da calor.
Sugiere pintar con spray el dragón para hacerlo visible.
—Buena idea, sólo que es un dragón incorpóreo y la pintura no se le pegaría.
Y así sucesivamente. Yo contrarresto cualquier prueba física que usted me propone con una explicación especial de por qué no funcionará. Ahora bien, ¿cuál es la diferencia entre un dragón invisible, incorpóreo y flotante que escupe un fuego que no quema y un dragón inexistente? Si no hay manera de refutar mi opinión, si no hay ningún experimento concebible válido contra ella, ¿qué significa decir que mi dragón existe? Su incapacidad de invalidar mi hipótesis no equivale en absoluto a demostrar que es cierta. Las afirmaciones que no pueden probarse, las aseveraciones inmunes a la refutación son verdaderamente inútiles, por mucho valor que puedan tener para inspirarnos o excitar nuestro sentido de maravilla. Lo que yo le he pedido que haga es acabar aceptando, en ausencia de pruebas, lo que yo digo.”

En última instancia sólo creerás en la existencia del dragón si tienes fe y si sólo si tienes fe verás pruebas o sentirás que el dragón existe, en resumen un argumento circular.

Es interesante como mediante un proceso de culturalización se nos ha enseñado que para poder ser felices necesitamos creer en cosas que no pueden ser probadas y que existen merced a la fe, que es creer sin ver. Es como decir te quedarás sin regalos porque no crees por fe en Santa Claus.

Y es que recurrir a responder que se cree por fe es una respuesta que deja sin preguntas, ante cualquier cosa, sea inteligente o sea tonta si respondo que se debe creer por fe pues simplemente borro la posibilidad de cualquier cuestionamiento.

Se les olvida que la felicidad no se mide en términos de fe, se mide en términos de satisfacción de necesidades y acá no entra la fe, a no ser que yo necesite creer en fantasías claro está. Yo soy feliz por mi vida, porque no hay pruebas de que tenga más o de paraísos o infiernos, yo soy feliz con mi familia, yo soy feliz cuando veo los ojos de mi pareja, soy feliz cuando veo que el universo es tan grande que no hay dios que lo abarque, soy feliz cuando veo un amanecer, soy feliz cuando nos ayudamos entre todos, etc.

Decirle a alguien que no es feliz porque no tiene fe es un insulto, osea si no eres ciego y buscas ver las cosas no eres feliz? La primer pregunta es cómo me conoces y sabes mi grado de felicidad, me gustaría pedir que me demostraran esto, pero lo más seguro es que me contesten que llegaron a esa conclusión por fe…